noviembre 15, 2019
Células del sistema inmune

Células del sistema inmune

Las células del sistema inmune son solo una parte de todo el sistema inmunológico que está establecido con proteínas, tejidos y órganos en perfecta coordinación.

Este se encarga de defender el organismo de bacterias o partículas dañinas que puedan producir males o infecciones, en pocas palabras es la defensa natural del cuerpo.

Aunque un mal funcionamiento de las células del sistema inmune podrían ocasionar que su proceso de seguridad se revierta y produzca enfermedades.

El sistema inmunitario: detalles

Células del sistema inmune

El sistema inmunitario es aquel que contrarresta todos los ataques al nivel bacteriano y otros agentes invasores del cuerpo.

Esto es solo una respuesta natural, a la cual se le ha denominado “respuesta inmunitaria”.

De este proceso transciende su importancia, porque entre mayor sean las barreras de las células del sistema inmune menos enfermedades padecerá el paciente.

Dentro de la compasión de las células del sistema inmune, están los glóbulos blancos o leucocitos, linfocitos y neutrófilos, entre otras.

Proceso de ataque en las células del sistema inmune

Como una guerra entre dos cuarteles, cuando la red de células del sistema inmune detecta una sustancia extraña que atiente contra otras células, se despliegan y atacan.

La repuesta de las células se hace a través de secreción de sustancias que ayuden a contrarrestar los efectos negativos o simplemente las devoran.

Las células del sistema inmune más importantes

Células del sistema inmune

Aunque todas las células del sistema inmune tienen su importancia y trabajo en específico, hay algunas cuyo trabajo resalta más que otras, siendo el caso de:

Leucocito

Este tipo de células del sistema inmune se construyen y guardan en muchas partes en todo el cuerpo humano, incluyendo zonas como el timo, el bazo y la médula ósea.

Incluye una extensión de tejido linfoide que está presente en todo el cuerpo, especialmente en forma de ganglios linfáticos.

Estos al igual que un “operativo policial”, se encuentran transitando por todo el cuerpo en búsqueda de alguna anomalía entre los ductos de los órganos, ganglios y vasos.

También son conocidos por llamarse glóbulos blancos, dentro de su composición pueden dividirse en dos tipos, que unifican fuerza para combatir bacterias.

Los dos tipos son los siguientes:

  • Fagocitos: son las encargadas de devorar los organismos invasores.
  • Linfocitos: se encargan de educar al cuerpo a que detecte aquellas sustancias invasoras y ayuden al cuerpo a eliminarlas.

Linfocitos

Son las protagonistas por su labor de la seguridad de los órganos y el cuerpo. A su vez, se dividen en dos:

Linfocitos B:

Son las encargadas de producir los anticuerpos y proteínas de gamma – globulinas que ayuden a reconocer los agentes contaminantes.

Están diseñadas para detectar un tipo de anticuerpo en específico. El proceso consiste en que al momento de encontrarse con la bacteria desprenda grandes cantidades de células plasmáticas o anticuerpos.

Sirve como una manera de marcar a las bacterias para su eliminación porque no están en capacidad de atacar directamente.

Linfocitos T

Estas son células que están creadas para reconocer, detectar y responder a los antígenos.

Son más agresivas que sus hermanas, algunas del mismo grupo T son capaces de dirigir y regular los estímulos del sistema inmune.

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