noviembre 15, 2019
Células plasmáticas

Células Plasmáticas

Las Células Plasmáticas son las células que se encuentran en los cordones medulares de los ganglios linfáticos. También se ubican en otras partes del organismo del ser humano como son en el timo, el bazo, la médula ósea y el intestino.

Cada una de ellas, a su vez se puede dividir para formar un clon, con el fin de poder crear un específico tipo de anticuerpo. De tal forma que si se producen varios clones, entonces se van a generar muchos anticuerpos diferentes.

Por lo tanto, el organismo tendrá la capacidad de poder luchar con  la cantidad de microorgnismos infecciosos que se pueden presentar en el cuerpo humano.

¿Qué son?

Células plasmáticas

La Células Plasmáticas son las células que se originan de los linfocitos y se les llama plasmacito. Asimismo, es importante destacar que son una especie de glóbulo blanco y se pueden presentar trastornos plasmáticas con escasa frecuencia.

Las células plasmáticas se desarrollan desde las células B que se conocen como linfocitos B. Algunos de los trastornos que se puedan presentar en las células plasmáticas pueden ser mieloma múltiple, macroglobulinemia y gammapatía monocional.

Y es menester destacar que cuando se presenta un trastorno en las células plasmáticas ocurre en personas de avanzada edad.

Características de las Células Plasmáticas

Células plasmáticas

Las Células Plasmáticas tienen varias características de gran relevancia entre las cuales se pueden indicar:

  • Las células plasmáticas se originan en los tejidos linfáticos y logran llegar por la circulación sanguínea a los tejidos conjuntivos.
  • Tienen una forma ovalada y su citoplasma es muy basófilo
  • Posee un gran desarrollo del retículo endoplásmico rugoso, que se encarga de la basofilia de su citoplasma.
  • Tienen una vida media en los tejidos conjuntivos de 10 a 20 días y poseen de 10 a 20 cm de diámetro.

Funciones

De las investigaciones de los expertos en células plasmáticas se ha determinado que la gran función es sintetizar y secretar los anticuerpos.

Así mismo también pueden hacerlo en las moléculas que corresponden a una familia de proteínas específicas que se conocen como inmunoglobulina.

Uno de los grandes hallazgos científicos se refiere a que estas células son las que evolucionan de las células B que se activaron.

Se debe tener presente es que dentro de los trastornos que se pueda presentar con las células plasmáticas se refiere a un sin número de multiplicación de ellas.

Si la célula se multiplica sin tener un control, puede ocasionar que sólo producirá la proteína M, es decir un solo anticuerpo. Además, también puede ocurrir que se produzca el anticuerpo de manera incompleta como sucede con las gammapatías monocionales.

Importancia de las células plasmáticas

Es necesario destacar que se debe conocer la importancia de las células plasmáticas porque en el mundo de la medicina ha representado un gran aporte. Si bien es cierto que su gran relevancia es que generan anticuerpos para el organismo, como inmunoglobulina, es necesario destacar otros aspectos.

Las moléculas de inmunoglobulinas forman antígenos, que poseen características estructurales. Por lo tanto, al poseer tres variaciones de categorías estructurales, se pueden encontrar una clasificación de inmunoglobulinas.

En consecuencias se determinan los isotipos, que se definen como los que determinan las principales clases de anticuerpos. Las moléculas de anticuerpos se conforman por dos cadenas pesadas y dos cadenas ligeras.

Existen cinco isotipos de cadenas pesadas, las cuales son M, G, A, D y E y dos tipos de cadenas ligeras. A su vez cada cadena tiene una porción constante y una porción o región variable.

Y por último existe un tercer grupo de idiotipos como determinantes antigénicos y son particulares de las moléculas que son producto de un clon de células.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *